26 jun 2001
Los pescadores auguran «follón» con los volanteros por la escasez de bonito
El patrón del «Villa de Ondárroa» achaca a esas redes el cambio de itinerario de los bancos de túnidos Ayer vendió en su puerto base de Burela el «Villa de Ondárroa» más de nueve toneladas de bonito del Norte. Alcanzó un precio medio de 746 pesetas, doscientas más que el pasado año. Es lo único que la salva, según el patrón del barco, Miguel Fernández, que ayer aseguró que «non hai bonito». La culpa, según el patrón, la tienen los volanteros con los que ya se han topado en el mar. Miguel Fernandez va más lejos y augura «follón»: «Cando atopamos o bonito, veñen e largan as redes e non podemos pescar».
MAR GARCÍA