Diez personas regentan talleres en los que se emplean técnicas tradicionales y ochenta trabajan de forma individual El reloj está parado. Todo permanece igual que antaño en los diez talleres artesanos registrados por la Consellería de Industria en la comarca barbanzana, donde, además, otros ochenta profesionales prefieren seguir empleando tornos, taladros o antiguos fuelles en vez de las modernas máquinas que se fabrican hoy en día. De los talleres de orfebrería, carpintería o encaje salen verdaderas obras de arte realizadas como antes, como le enseñaron, en la mayoría de los casos, sus antepasados. Pero el «peligro» de las nuevas tecnologías se cierne sobre sus negocios. Muchos tuvieron que echar el cerrojo hace ya tiempo al bajar la rentabilidad, después de toda una vida con el martillo y el cincel en la mano.
M. J. M.
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S. A. L.