El cierre de la hostelería y las restricciones a la movilidad se dejan notar en las calles. Las piscinas de Cambados y Vilagarcía siguen abiertas, pero con actividades limitadas. Las policías locales reciben un aluvión de llamadas de ciudadanos con dudas
En los municipios arousanos en los que entran en vigor las nuevas restricciones la situación es dispar: Vilanova no registra más casos, en O Grove hay ocho nuevos