Las irregularidades no han contribuido a agravar su insolvencia y no pueden justificar que se considere a Fernando Martín, culpable del concurso de acreedores.
Los empleados, acompañados de trabajadores prejubilados y de familiares y amigos, demandan la defensa de los puestos de trabajo y la viabilidad de la factoría.
La cifra de negocio de la inmobiliaria fue de 20,9 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que representa una caída del 78% respecto al 2010