El FMI ya ha desembolsado desde mayo 10.430 millones de euros, del total de una línea crediticia de tres años por valor de 27.700 millones de euros para Portugal para respaldar el programa de ajuste y crecimiento en ese país.
La propuesta pide que se establezcan unos criterios unificados para medir la solvencia del solicitante y que cuente con un periodo para comparar ofertas y derecho al reembolso anticipado bajo ciertas condiciones.
Van Rompuy califica de «crucial» el plan de austeridad adoptado por Berlusconi y Alemania alerta a los países más vulnerables de que su salvación «no será a cualquier precio».
El presidente Durao Barroso ha enviado una carta a los miembros del Consejo Europeo: pide que se adopten medidas para evitar nuevos contagios. La presión recae en el BCE, que acaba de anunciar una operación excepcional para inyectar liquidez a la banca durante seis meses.