La fiscal encargada de la investigación ha abierto un expediente por «provocación involuntaria de una catástrofe» Fallo humano, escasa visibilidad y ausencia de radar de tierra. La suma de estos tres factores fue la causa del accidente aéreo ocurrido a las 8.14 horas de ayer en el aeródromo italiano de Linate, en Milán. La colisión entre un avión de pasajeros de la compañía Scandinavian Airlines System (SAS), con 110 personas a bordo, y un jet Cessna, con cuatro tripulantes, provocó la muerte de unas 118 personas, según los primeros balances. Tras haberse descartado la posibilidad de un ataque terrorista, la fiscal encargada del caso ha abierto un expediente por «provocación involuntaria de una catástrofe».
REDACCIÓN