Dos cánidos acabaron con otras tantas ovejas en una explotación de Baíñas-Vimianzo, uno de los municipios más afectados Los ataques de los lobos a los rebaños de ganado, sobre todo al ovino, han pasado de ser una anécdota esporádita a convertirse en un serio peligro. Diversos parajes de la comarca, situados en Vimianzo, Dumbría, Ponteceso o Coristanco, se han convertido en escenario habitual de sus andanzas. La última, en Padreiro-Baíñas, en el municipio vimiancés. Dos lobos mataron a otras dos ovejas, a las que abandonaron tras advertir la presencia humana. Una semana antes, un suceso similar ocurrió en la vecina parroquia de Olveira. Los propietarios exigen medidas de apoyo, sobre todo ahora que ni pueden enterrar los animales.
REDACCIÓN