Una está en el séptimo piso del Marcide y cuenta con 37 plazas, mientras que la otra se ubica en el tercero del Naval y dispone de espacio para 36 pacientes
Habituadas a vivir aisladas, las monjas de clausura de Las Esclavas aconsejan «no desesperarse», «aceptar la situación» y «confiar en que todo se va a solucionar»