Noviembre del 2010 fue un mes negro para los caballos que viven en libertad en varias zonas de la provincia pontevedresa: una treintena cayeron víctimas de tiros y cuchilladas que quedaron impunes
En crisis hay que relativizar anuncios como la compra de Santa Clara por parte del Concello de Pontevedra o el plan de rescate de la hostelería de la Xunta