Cientos de refugiados de Idomeni intentan a la desesperada perforar las fronteras cerradas y cruzan un río en dirección a Macedonia, utilizando la misma ruta que usan las mafias
Las redes de tráfico ilegal cobran 2.500 euros a los refugiados para llevarlos desde Grecia a Austria, los transportan en coches de forma clandestina y ofrecen descuentos por los niños
Para la investigadora del Centro de Información y Documentación Internacionales en Barcelona, «la crisis de los refugiados está poniendo en cuestión los supuestos valores europeos»