Hungría castiga con tres años de prisión cruzar la frontera, mientras un millar de refugiados inician andando el viaje a Austria y otros huyen de los campamentos
Las imágenes que llegaron ayer de Hungría evidencian la dureza de este país con los refugiados: una mujer tirada sobre la vías del ferrocarril aferrada a su hijo, mientras su marido forcejeaba con los agentes