La abogada de 54 años ganó la primera vuelta en octubre con el 45,2% de los votos, con la promesa de mantener la política económica puesta en marcha por su marido, el presidente Néstor Kirchner.
La presidenta electa de Argentina ha afirmado que su gobierno dará prioridad a combatir la pobreza y el desempleo, y a mejorar la educación y la salud.
En sus primeras palabras tras conocerse su victoria, la esposa del actual presidente dijo que siente una doble responsabilidad, por la presidencia y por una cuestión de género.