La Romaría do Rapaz cumplió ayer su decimosegunda edición con las mismos mimbres que en las primeras celebraciones. Los niños pudieron disfrutar un año más de música, títeres, mimo, marionetas, playback, talleres, modelos, ximcana, carreras, juegos y propuestas formativas, de ocio, de medioambiente y de solidaridad.
REDACCIÓN