El Gobierno anuncia que recurrirá la resolución ante la Audiencia Nacional, el mismo órgano que dice que no cabe reclamación El Gobierno está que trina. Varios ministros salieron ayer lanzando advertencias sobre la sentencia de la Audiencia Nacional que anula la congelación salarial a los funcionarios en 1997, eso sí, todo con «el máximo respeto hacia las decisiones judiciales». El titular de Hacienda, Cristóbal Montoro, fue demoledor y amenazó con que sea cual sea el coste de ejecución de la resolución, «tendrá que ser sufragado por los contribuyentes vía impuestos». Mariano Rajoy y Jesús Posada se inclinaron por manifestar su estupor ante una sentencia que, según afirman, impide al Parlamento su función de aprobar los Presupuestos.
PALOMA ABEJÓN Corresponsal