Su atelier de Lestedo es un paraíso de telas, patrones y diseños que Carmen Pichel paseó por las pasarelas más cotizadas del mundo y desde donde vistió a las más importantes artistas. Un bagaje que se refleja en sus movimientos, en su forma de hablar y en su sonrisa. Porque ella se gusta. «Sí, me siento muy a gusto conmigo misma», admite cómplice
Susana Luaña