Han lanzado la primera estimación clara: el nivel de calentamiento ha de situarse entre los tres y los cinco grados sobre los niveles de referencia de 1990 para que se produzcan cambios bruscos en el Ártico.
Con la experiencia del primer lanzamiento, los responsables del proyecto esperan enviar una segunda sonda, que llegaría a Marte en 2015, y sumar a «medio plazo» otras dieciséis cápsulas.
El análisis del genoma mitocondrial de cinco individuos desvela que la primera Eva de la especie vivió hace solo 110.000 años y es más joven que la de los humanos