Esta posible solución para reducir la presencia atmosférica de CO2, sin embargo, presenta algunos inconvenientes a tener en cuenta, ya que desconoce el tiempo máximo que el dióxido de carbono podría permanecer almacenado.
La aportación del superordenador a la solución de uno de los enigmas matemáticos de hace un siglo es solo una prueba de las puertas que abre a la investigación gallega