A pocas horas de su cierre, sigue sin avistarse un documento final en la cumbre, pese a la llegada a Copenhague de Obama para promover el desbloqueo de las negociaciones.
Las naciones en vías de desarrollo han aprovechado el foro para reprochar la «responsabilidad histórica con el sur» de los países ricos, a quienes han reclamado vehementemente que reduzcan sus emisiones contaminantes para salvar el planeta.
El documento pretende que el incremento de la temperatura media no exceda uno valores entre 1,5 y 2 grados, y reducir las emisiones de CO2 hasta un 95% en el 2050.
El primer ministro británico, Gordon Brown, había emplazado el jueves a sus homólogos europeos a reequilibrar los riesgos y recompensas del sector financiero, a través de este tipo de gravamen.
En un artículo conjunto en The Wall Street Journal, ambos estadistas consideran «prioritario» aplicar un impuesto extraordinario a las primas bancarias.