El encuentro «interfiere de manera grave en los asuntos internos de China y ha herido profundamente los sentimientos del pueblo chino», según un portavoz del Ministerio de Asuntos exteriores.
La presión china y su potencial económico han hecho que los líderes occidentales se lo piensen dos veces antes de reunirse con el líder espiritual del Tibet.
Los europeos llevan a Washington una propuesta que ignora las recomendaciones de los expertos para mejorar la transparencia del sistema financiero y el mercado bancario