Desde finales de los 80 no conseguían tres españoles anotarse la victoria en un mismo Gran Premio, y nunca hasta ayer lo habían hecho en las categorías de 125cc, 250cc y Moto GP (tampoco mientras se denominó 500cc).
Todas las victorias fueron dedicadas al fallecido Daijiro Kato en el Gran Premio de Sudáfrica y también los mejores resultados que unos y otros pudieron conseguir. Pero nadie podía imaginar un homenaje mejor que el que Sete Gibernau le ofreció a su compañero de equipo desaparecido tras el accidente de Suzuka.
El francés Arnaud Vincent se adjudicó el último título en juego en el Mundial de motociclismo, el de 125 centímetros cúbicos, y saldó así su pugna con el campeón saliente, Manuel Poggiali.