La abstención y el auge de los partidos euroescépticos y ultraderechistas parece que despuntarán como principales opciones de los encargados de abrir las elecciones
Francia ha sido la última gran potencia de la Unión Europea que se rinde al recorte implacable del gasto público. Antes lo hicieron otros países, algunos de ellos rescatados a cambio de severos ajustes; otros como Alemania y Holanda también han intervenido en sus cuentas