El torneo de maestros arranca hoy en Londres, con el serbio como la silueta más dominante del último medio siglo y la amenaza del vigente Federer de esfuerzos cortos y un Nadal hambriento
Los dos mejores tenistas del principo de siglo no son amigos, pero protagonizan una rivalidad singular, guiada por la admiración, el repeto y la complicidad
Nueve títulos convierten a Nadal, incluso ahora que parece algo desdibujado, en el rival a batir en París, el único «grand slam» que le falta a Djokovic, inabordable este año sobre tierra batida