El evento sirvió como punto de encuentro para medio millar de personas, entre jóvenes jugadores, técnicos, formadores, consejeros, directores y resto de personal del club
Rafa Ceresuela marcó el tanto del empate al Celta y certificó el primer ascenso a la élite de los granates después de sentarse sobre una cabeza de ajos para atarse la bota. Era abril del del 1963