Pese a haber asistido a una de las temporadas más convulsas y problemáticas de su historia, Celta y Dépor mantienen intactas sus posibilidades en la Liga
El defensa del Deportivo, baja para los dos próximos meses, se ha perdido los partidos más importantes de la temporada por lesiones inoportunas y una polémica sanción
Dépor y Celta disputan hoy un clásico marcado por las ausencias de los mejores futbolistas y por la necesidad de proyectar una imagen de unidad ante la desgracia del Prestige.
Horacio Gómez, presidente del Celta, ofreció el último día del 2002 una rueda de prensa en la que confirmó que no asistirá este sábado al derbi ante la petición del Deportivo de un aval a los aficionados celestes para que puedan acudir a Riazor.
Deportivo y Celta disputarán este sábado un derbi distinto. La tragedia del Prestige, omnipresente estos días en la vida gallega, se dejará sentir en el partido de Riazor, donde se espera que se inicie el reencuentro de dos aficiones demasiado distanciadas.
El Celta reinicia hoy el entrenamiento en A Madroa para preparar el derbi en Riazor. Así concluye un año en el que el club acarició la Liga de Campeones.