El PP local apoya las denuncias formuladas desde las asociaciones de vecinos y habla de un deterioro de la seguridad ciudadana Los vecinos han hecho sonar los tambores de guerra contra la delincuencia. Los de Caranza, primero, por los problemas que provocan en Tejeras cuatro familias; los de Recimil, después, por seis que tienen al barrio con el corazón en un puño. Son conflictos muy localizados, como se ve, pero que precisan de solución. El PP ha denunciado el «progresivo deterioro que ha sufrido la seguridad ciudadana», provocado, dicen, por la «descoordinación». La Policía Nacional, de momento, reforzará la vigilancia en las dos zonas, consideradas las más conflictivas de una ciudad bastante segura, según datos del cuerpo policial.
REDACCIÓN