Grecia necesitaba la participación de al menos dos tercios de sus acreedores para realizar el canje de los bonos actuales por otros depreciados, en la mayor reestructuración de deuda soberana de su historia
El índice de referencia español sufrió la caída de los mercados internacionales por el temor a que Grecia no remate el acuerdo de reestructuración de la deuda