El importe colocado cubre con creces el objetivo de la emisión, que oscilaba entre 3.500 y 4.500 millones. El ratio de cobertura confirma el interés de los inversores por la deuda española.
En su opinión, la implantación de los eurobonos significaría que «los europeos y especialmente el contribuyente alemán deberían afrontar la deuda griega».
No lograron superar el límite del 5 % de la ratio que mide la proporción de recursos propios de mayor calidad atendiendo a los criterios utilizados en las pruebas.