28 feb 2001
El discurso de buenas intenciones de Bush recibió la aprobación del Congreso
El presidente, que se mostró conciliador, propuso un proyecto populista La Casa Blanca tiene un inquilino que quiere que los niños americanos aprendan a leer, acabar con discriminaciones raciales, fortalecer al Pentágono y que los contribuyentes paguen menos impuestos. Estos fueron los mimbres con los que George Bush confeccionó su primer discurso ante las dos cámaras del Congreso. Una cita de la que salió airoso y bañado en un torrente de aplausos. Porque casi nadie se opone a tan populistas propuestas. Otra cosa será cuando haya que concretar en leyes las palabras.