Ningún dirigente nacionalista se ha sumado a esta primera celebración institucional del Estatuto convocada por el Gobierno Vasco desde hace veinte años.
En la última década, las posiciones de los partidos han sido prácticamente las mismas: los nacionalistas se oponen a celebrar un Estatuto que dicen está «incumplido» y los constitucionalistas lo consideran vigente.
Rechaza los Presupuestos de un «Estado residual» incapaz de articular políticas comunes contra la crisis y considera «una aberración» el blindaje del Concierto vasco