El pasado septiembre, Teresa Romero era una anónima trabajadora sanitaria que decidió ayudar a un enfermo. Desde ese momento su vida cambió. Cien días después de su alta, todavía no ha podido recuperarse.
A 31 de diciembre del 2014, los compromisos para ayudar llegaron a 2.890 millones de dólares, sin embargo, solo alrededor de dos tercios (1.900 millones) llegaron a los países afectados
La auxiliar de Enfermería ya adelantó al salir del hospital su intención de donar sangre para obtener suero inmunológico que permita tratar a otros enfermos