La celebración del tercer aniversario de la revolución del 25 de enero del 2011, que acabó con la caída de Mubarak, provocó un nuevo baño de sangre en las calles egipcias
El crecimiento se debe, sobre todo, a que los europeos realizaron viajes más cercanos y a la inestabilidad de los países árabes, que redundaron en mayores visitas a la Península