Las obras que se realizan en las proximidades de la Vía Nova en Riocaldo no favorecen que la UNESCO pueda llegar a pronunciarse Que la provincia de Ourense pueda llegar a tener reconocida como Patrimonio de la Humanidad a la Vía Nova, que la cruza entrando por Lobios y saliendo por Rubiá hacia El Bierzo, no sería un anhelo imposible. Pero para que pueda ser realidad no basta con desearlo sino que hay que trabajar en demasía para evitar las obras que en nada favorecen esa denominación que algún día pudiera darle la UNESCO. Obras amparadas por la propia administración pública y que en el caso de Lobios, en Riocaldo, no ayudan al Patrimonio de la Humanidad. Como ejemplo, el desembolso de 37 millones de pesetas (222.374,48 euros) para pavimentar un tramo y la construcción, de un deposito probablemente en medio de lo que pudiera ser la propia vía.
JESÚS MANUEL GARCÍA