Este colectivo cree que «carece de lógica económica» la decisión de la Xunta de mantener en ocho los festivos de apertura autorizados para las grandes empresas durante este Año Santo.
Ante la incertidumbre generada, la mesa de la Cámara Baja se reunió de urgencia y resolvió dar por concluido el contrato que, por otra parte, vencía en mayo.