Solo Pontevedra y Vigo lograron aprobar sus cuentas en plazo. Lugo lo hizo ayer y Santiago hace dos semanas. A Coruña lo intenta hoy, mientras que Ourense y Ferrol siguen estancadas
Viene obligado a cambiar la dinámica perdedora en que se halla el PP con la pérdida de la Diputación y el retroceso de votos que reflejaron las elecciones del 20-D