El grupo explica que es complicado encontrar edificios en la comunidad que se atengan a los requisitos que piden al abrir un hotel: que esté en el centro de la ciudad y tenga espacio para más de 60 habitaciones
La CIG apunta que existen dos realidades en la ría, la de los grandes astilleros con poca contratación y los pequeños, que se mantienen pero no logran un repunte