El director de la Central, Michael Hayden, aseguró que se empezó a grabar los interrogatorios como un «test interno» después de que el presidente Bush autorizara métodos más severos para conseguir información.
El Consejo Mundial de la Federación Internacional del Automóvil decidió no imponer ninguna sanción al equipo por el uso de información confidencial del equipo McLaren.
El informe de las agencias de inteligencia estadounidenses supone una clara contradicción con las afirmaciones que realizó el Gobierno hace dos años, cuando defendió que el régimen de Teherán estaba construyendo una bomba nuclear.