09 nov 2006
El «espía sin rostro» se lleva a la tumba los secretos de la Stasi
Maestro y jefe de 4.000 agentes, nunca reveló informaciones ni fuentes, pese a la tentadora oferta de la CIA. Perfeccionó el uso del sexo en el espionaje, aunque «no fue correcto hacerlo», admitió
Arnaud Bouvier