El Ministerio Público cree que no hay indicios de que la agencia estadounidense accediese a «información de carácter privado o íntimo» en las 60 millones de llamadas telefónicas intervenidas
En el primer caso conocido de objeción a estas peticiones, el gigante informático argumenta que los correos electrónicos requeridos se encuentran almacenados en el extranjero