E el teléfono hay registros de llamadas frecuentes a los jefes de un grupo miliciano, Harakat el Muyaidin, directamente vinculado con el servicio de inteligencia pakistaní.
El hallazgo también plantea interrogantes de si el grupo y otras organizaciones similares ayudaron a proteger y respaldar a Bin Laden en nombre de los servicios de inteligencia paquistaníes.
Teherán ha detenido en los últimos meses a varios iraníes a los que acusa de espiar para EE.UU. e Israel, países que considera mantienen una guerra blanda con el régimen islámico.
La aún por aclarar eliminación del jefe de Al Qaida supone un hito en la trayectoria de la CIA, marcada por descomunales errores, como su incapacidad para evitar el 11-S o su afirmación de que Sadam poseía armas de destrucción masiva que llevó a la guerra de Irak, además de mortíferas operaciones encubiertas y asesinatos