El escape de gas de hidrógeno se ha hallado en un conducto que va desde un depósito externo, el mismo sitio que el anterior, que el sábado pasado ya obligó el aplazamiento del lanzamiento.
«El sabor es muy bueno», aseguró segundos después el astronauta estadounidense Michael Barratt, que compartió el brindis con el ruso Gennady Padalka, y el japonés Koichi Wakata.
Desde un módulo aún en pruebas, que la NASA creía demasiado pesado para alunizar y volver a despegar, los ojos de Cernan no se clavaron tanto en el anhelado objetivo como en el lugar de origen.
Rusia se vuelca con un festival que se reinventa y quiere ser solo un concurso de canciones. Soraya, que no parte como favorita, actuará en último lugar
La tripulación del transbordador tiene cinco días para trabajar en el telescopio, que ha completado ya más de 97.000 órbitas de la Tierra desde 1990 y no había sido visto en dos años.
Los planes para la reparación de algunos equipos, el mantenimiento de otros, y la instalación de instrumentos aún más potentes en el Hubble se postergaron durante meses debido a diferentes problemas técnicos.