La delicada operación, dirigida por el comandante Chris Ferguson y el piloto Eric Boe, se llevó a cabo casi 48 horas después de la impecable partida del transbordador.
Los inquilinos de la Estación Espacial Internacional tendrán un nuevo lavabo, máquinas para realizar ejercicios, una nueva cocina y un sistema para reciclar su orina y convertirla en agua potable.
La maniobra de retorno era esperada con preocupación debido a que las dos últimas naves Soyuz regresaron a la Tierra en caída libre, de manera descontrolada, con riego para sus tripulantes.
La Estación Espacial Internacional pierde altura cada día debido a la gravitación terrestre y hay que corregir su posición para la llegada de la nave rusa Soyuz TMA-13 el día 12.