Los concejales se abstuvieron en el punto relativo a la modificación de la plantilla del ayuntamiento «Una sesión que terminó a grito pelado». Así definió ayer el portavoz del BNG, Xesús López Castro, el pleno ordinario que ayer celebró el Concello de Portomarín. El punto más polémico fue el referido a la modificación de la plantilla del personal del Ayuntamiento. Mientras que el máximo responsable municipal del PP, Eloy Rodríguez, y dos ediles de su grupo votaban a favor de la propuesta, el primer y segundo teniente de alcalde se abstenían. Por su parte, el BNG votó en contra de este punto.
REDACCIÓN