El futbolista insiste en que no tuvo «nada que ver, hay pruebas que lo demuestran, lo malo es que no se puede presentar la prueba gráfica que aclararía todo».
El centrocampista ha aclarado lo sucedido en el túnel de vestuarios de Balaídos al finalizar el choque del pasado sábado entre su equipo y el Albacete.
Una entrada ajustada junto a la proyección turística de la ciudad haría rentable el concierto de los irlandeses el año próximo en el estadio de Balaídos