Las tres perjudicadas, naturales de Sudamérica y sin papeles, y un varón dormían en un almacén, trabajaban más de 16 horas al día y podían llegar a cobrar como mucho 600 euros al mes, que no siempre les abonaban
Los implicados daban apariencia de empresa pero, tras cobrar por adelantado, hicieron una demolición mínima y se esfumaron sin devolver el dinero adelantado
El tribunal sostiene que no tiene sentido absolver a la acusada si al mismo tiempo se reconoce que la víctima era especialmente manipulable. Tendrán que llevar a cabo otra vista con jueces distintos
La diputada del Grupo Mixto le ha reprochado que el Gobierno autonómico «sigue sin ejercer la presión política e institucional necesaria» para acabar con el cobro
Según la Guardia Civil, la mujer incluía fincas en propiedad y en régimen de alquiler, pero ni eran suyas ni contaba con la autorización de los titulares. Llegó a recibir un total de 17.800 euros