El asiático, que recuperó la libertad a inicios de enero y que fue inquilino en la casa de los Gutiérrez, agredió a martillazos el pasado verano a una de las hermanas por desavenencias económicas
El «modus operandi» no es nuevo para los investigadores de este tipo de delitos por internet: el embaucador se hace pasar por un occidental desplazado a una zona de conflicto y que necesita dinero para volver.
La jueza reabre la investigación porque la Policía les atribuye dicho golpe y otros dos. La jueza muestra su preocupación por el aumento imparable de las estafas por Internet
La Audiencia lo declaró culpable de un delito de estafa porque la compradora, que desconocía las cargas, perdió 32.000 euros al desvalorizarse la vivienda por la falta de luz natural