La canciller, que se ha presentado como «amiga de España», ha recordado que hace seis años el Ejecutivo germano también tuvo que adoptar medidas impopulares, y que lo hizo incluso sin el apoyo de los sindicatos.
En noviembre, Irlanda se convirtió en el primer socio que tuvo que recurrir a ese fondo para superar el colapso de su sector bancario que amenaza con arruinar al Estado.
La canciller alemana rechazo las críticas vertidas contra Alemania por el jefe del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, que acusó a Berlín de «simplista» y «antieuropeo».
Brian Lenihan, ministro de Finanzas irlandés, confirmó la solicitud formal de rescate financiero que rondará las «decenas de miles de millones de euros».