Hasta ahora, cuando un país ha de corregir su déficit excesivo, Bruselas le imponía un ritmo mínimo de reducción de su déficit estructural del 0,5% del PIB anual.
El presidente del Gobierno hace esta petición en la reunión preparatoria de la próxima cumbre del G-20, en la que también participa al presidente del BCE, Jean-Claude Trichet.
El vicepresidente económico reafirma que la economía española tocará fondo este año y volverá a crecer en el 2010, pese al vaticinio de la Comisión Europea.
Solbes afirmó que sería necesario que otros países estuvieran presentes «si queremos que el sistema sea eficiente» y puso como ejemplo a España, Holanda y Arabia Saudí.