Fue ayudante de Curro Segura en el Obradoiro y ahora lo es de Luis Guil en el Murcia. Prevé que el del viernes será un partido equilibrado de principio a fin
Diez victorias seguidas permiten ver el futuro con optimismo pero nadie saca pecho. Detrás de cada triunfo hay mucho trabajo, amén de una buena planificación
Es la mano que gobierna el juego obradoirista. En su cabeza guarda un radar. Le gusta descifrar y abastecer. Disfruta haciendo el baloncesto más sencillo a sus compañeros