Un estudio de McKinsey pone el foco en el bajo crecimiento de la productividad en la Eurozona y el déficit de inversión privada con respecto a Estados Unidos, con una brecha de 601.000 millones de euros
La petición de hipotecas se hundió un 30 % en el segundo trimestre, el doble que la media de la zona euro, con un retroceso del 4 % en la concesión de créditos en mayo
El fin de los fondos europeos, el precio del petróleo y la inflación van a condicionar el crecimiento con la incertidumbre añadida de la falta de presupuestos