El primer ministro británico dijo que su país no está obligado a dar más ayuda salvo la que provea a través del FMI porque Gran Bretaña no está «gracias a Dios» en la eurozona.
El organismo demanda un enfoque «verdaderamente cohesionado» de la Eurozona para afrontar la crisis de deuda y señala como «de alta prioridad» la necesidad de un sistema bancario «más fuerte».
«Ha sido imposible tomar una decisión hoy sobre el desembolso», dijo el ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, al término de la reunión del Eurogrupo, que concluyó de madrugada, tras 7 horas de negociaciones.
Los ministros de Finanzas de la región iniciaron este domingo una reunión de dos días en Luxemburgo, en la que esperan solucionar las necesidades más urgentes de financiación de Atenas.